Juguetes Síndrome De La Abundancia

1 moto, una familia, un viaje

Juguetes, más juguetes y más juguetes. ¿Todos nos quejamos de que nuestros hijos tienen demasiadas cosas? Como ya sabéis, nos dedicamos al juego y a la infancia, y hace tiempo que nos hemos dado cuenta de que la evolución de nuestras costumbres y de nuestros hábitos está causando muchas consecuencias y una de ellas es lo que nosotros hemos catalogado como el síndrome de la abundancia. Hace cuatro años empezamos un proyecto que se ha convertido en una de las experiencias más enriquecedoras de mi vida,”La Caixa Màgica”.

Cada día aprendemos de todo lo que nos sucede. Le sacamos jugo a nuestros juguetes, aprendemos de nuestros proveedores, los clientes y colaboradores nos enriquecen cada día con sus experiencias y con sus aportaciones, ahora, de quien más aprendemos es de los peques. Sí, Sí, de esos locos bajitos que saben muuuucho más que nosotros de la vida, de la supervivencia, de la adaptación y de la naturalidad.

De ellos observo cada día comportamientos, reacciones, gestos, comentarios y expresiones, y todo aquello que me llama la atención , me encanta sacar hipótesis y posibles conclusiones de lo que pasa con los nuestros niños. Este año, en nuestra tienda de juguetes, nos ha pasado algo muy llamativo, algo que nos ha marcado y me gustaría compartir con vosotros.

Hay muchos niños que han perdido la ilusión por hacer la carta a los Reyes Magos. Niños que tienen tantas cosas, tantos juguetes que no saben qué pedir. ¡Nooooooo! ¿se está perdiendo la magia de la carta de Reyes? ¿podíamos imaginar algo parecido? No es algo que pase desapercibido, es algo muuuy grave. Padres perdidos porque no saben como ayudar a los hijos a plasmar sus deseos más anhelados, familiares inmersos en la obsesión de que más es mejor para los niños y encerrados en ese sentimiento de culpa que nos invade si los niños solo tienen 2 o 3 paquetes para abrir.

Niños obsesionados en pedir por pedir, en atesorar objetos que les encantan en un anuncio de televisión y que la gran mayoría de veces les decepciona, causando su abandono en cuestión de días. Nos hemos acostumbrado a utilizar los juguetes, los premios, los objetos… como substitutivo del tiempo de calidad con nuestros niños. No nos damos cuenta de que los niños nos necesitan para evolucionar, para sentirse protegidos, para mejorar y para aprender de nosotros y junto a nosotros. Un niño puede tener juguetes, pero si no jugamos con ellos, la gran mayoría de veces no saben jugar.

Pueden tener aptitudes, pero si no pasamos tiempo con ellos no sabemos detectarlas para, posteriormente trabajarlas, potenciarlas y dirigirlas para que se conviertan en fortalezas. Nuestros niños pueden nadar en la abundancia, pero si no les enseñamos a apreciar todo aquello que poseen nunca valorarán lo que consigan y se encuentren en el futuro. Todos los niños tienen su personalidad, pero si no les enseñamos a quererse a sí mismos nunca sabrán materializar sus sueños.

Los niños en general pueden tener necesidades, pero ninguna será tan grande como la necesidad de sentirse querido y amado. ¿Qué quiero expresar con todas estas afirmaciones? Pues que el tesoro más grande que tienen nuestros hijos e hijas no son los juguetes, no son los objetos, no son los premios, somos nosotros y el tiempo que pasamos junto a ellos.

¿Juguetes? ¿Para qué quiero solo juguetes?

Sí, sí, sé que hoy en día andamos ocupados, que la situación de nuestro alrededor es algo complicada, que necesitamos trabajar y dos sueldos para mantener a nuestras familias, que el tiempo es oro y vuela. Solo me hago reflexiones personales que puede que sirvan a muchos para replantearse cosas. Solo expongo un sentimiento de melancolía contra el que luchamos cada día en nuestro trabajo.

En La Caixa Màgica podemos ofreceros muchas herramientas, para que este tiempo que pasáis con vuestros hijos sea lo más nutritivo posible.Nos gusta compartir talleres, manualidades, curiosidades, ideas, actividades. Intentamos que los juguetes que vendemos sean juguetes que duren mucho tiempo, es decir, que no pasen de moda, que sean de buena calidad y además que potencien, mediante el juego, todas las habilidades y valores humanos de nuestros hijos.

Hay carencias en nuestra sociedad y una de ellas es que creemos que nuestros hijos deben enseñarse solos a todo, jugar, leer, conocerse, aprender. Sí, deben aprender a valerse por si mismos, y aprender sus obligaciones como todos, pero les pasamos la responsabilidad de madurar, cuando lo que deben hacer es aprender con la felicidad, aprender con el acompañamiento de los adultos y sentirse queridos y amados, las dificultades irán encontrándolas ellos solos, la vida no se lo pondrá fácil y por supuesto que tenemos que educarles en el esfuerzo, el respeto, la perseverancia y el sacrificio, pero siempre de forma que nuestros hijos no sientan que están solos. Hay expertos que estudian nuestros comportamientos y muchos llegan a una conclusión muy importante y es que “Menos es más”.

Tener más  juguetes no quiere decir ser más feliz si no se comparte tiempo con los niños, en cambio un ratito de más calidad al día con un niño (aunque sea un ratito pequeño) es el tesoro más grande que puede llevar consigo toda la vida. Todos estaréis pensando: “esta chica está loca, ¡VENDE JUGUETES!” Es posible, jeje, pero ante todo soy madre,  Yo fui la que decidí tener hijos, no ellos tener una madre, no sé si me explico con esto.

Y Sí vendemos juguetes, pero también valores, y herramientas para la felicidad de la familia ya que, si entras a formar parte de nuestro pequeño equipo te darás cuenta de que no somos una juguetería más, somos un rincón mágico, Gracias por formar parte de nuestro pequeño gran reto.

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